
"¡Que bonito!, con que ¿eso es lo que haces en la universidad eh? Hay que ver..."
Es un escape de lo que nos rodea, un intentar expresar algo interno que, quizás, ni siquiera sabes qué es,
el florecer de una idea.
Cuando llegué a Barcelona, a la universidad, una de mis primeras sensaciones casi inmediatas fue la perplejidad por la cantidad masiva de prostitutos/as (y de género dudoso) que rodeaban la facultad a partir de ciertas horas de la tarde, aún sin anochecer, y también los numerosos preservativos usados que hay por la zona (caminando desde la facultad de Bellas Artes hasta los Menjadores perfectamente podías encontrarte 10 condones de diferentes colores y tamaños) lo cual me sugirió que aquello debía plasmarlo de alguna manera, así que, cuando tuve la oportunidad, lo hice. Y este fue el resultado.

¿La receta mágica? Pues bien armado y con ganas fui a recoger unos cuantos de estos profilácticos usados, unos más húmedos que otros, todos sirven. Después de la colecta, el usual ritual ancestral artístico del preparar los colores que deseas, en este caso he usado pinturas acrílicas aguándolas para que al embadurnar los anticonceptivos quedasen bien impregnados de color. Y a partir de ahí, con una organización nada premeditada ir colocándolos sobre el lienzo.
¡Hay que encontrarle la belleza a las cosas!